The London School of Economics and Political Science es uno de los principales centros de investigación y docencia en ciencias sociales en el mundo. El International Inequality Institute (III) se ha creado para aportar a la larga tradición que tiene LSE en ser una institución líder en el estudio de las desigualdades sociales y económicas, reuniendo a distintos académicos de la Escuela para coordinar esfuerzos en pos de profundizar la comprensión sobre el origen y la naturaleza de las desigualdades; de los factores estructurales, institucionales y culturales que las moldean; de su significancia socioeconómica y política, incluyendo las vivencias y experiencias de las personas; y sobre cómo las desigualdades pueden ser contrarrestadas de la mejor manera en distintos contextos.

La agenda de investigación del III está arraigada en el compromiso que tiene LSE con una perspectiva internacional, y busca analizar diferentes formas, fuentes y dimensiones de la desigualdad. Contamos con conocimientos metodológicos de distintas ciencias sociales, incluyendo métodos cuantitativos y cualitativos a la vanguardia; y estamos comprometidos a realizar preguntas fundamentales sobre las causas, la naturaleza y los desafíos políticos de la desigualdad.

Nuestra agenda de investigación se enfoca en tres temas:

Qué causa la desigualdad?

Hacia una economía social y política de la desigualdad: entendiendo los mecanismos que subyacen a la producción y reproducción de las desigualdades.
Identificamos un problema fundamental asociado a la naturaleza de las cambiantes desigualdades económicas: ¿cómo y por qué la proporción del valor agregado asignada al trabajo está cayendo en muchos países del mundo? ¿Por qué la relación entre productividad y ganancias ha cambiado? ¿Cómo los sistemas políticos y económicos moldean estas desigualdades? Nuestra aspiración, por lo tanto, es construir una economía social y política de la desigualdad integrada a través de proyectos de investigación relacionados entre sí.

Los mecanismos involucrados en producir desigualdad tienen importantes implicancias para los sistemas políticos y sociales. Ha habido una reconfiguración profunda de las sociedades “avanzadas” durante los últimos 25 años, cambiando radicalmente la naturaleza de sus sistemas sociales, políticos y económicos, así como también la relación entre ellos. Si bien este proceso ha tomado distintas formas en países diferentes (por ejemplo, en Suecia o Dinamarca en comparación al Reino Unido o Estados Unidos), ha habido cambios básicos que han sido similares. La creciente desigualdad económica y social está afectando la configuración de clases sociales; fragmentando el “viejo” patrón de participación política caracterizado por partidos políticos estables con altos niveles de confianza en los políticos, participación a través del voto y afiliación a un partido y cultura cívica; y llevando a bajos niveles de participación, baja afiliación a partidos políticos, al surgimiento de partidos populistas (de “derecha radical” e “izquierda radical”) y baja confianza en los sistemas políticos. Estos cambios han sido impulsados en gran parte por cambios tecnológicos que han causado el colapso de la estabilidad del empleo en sectores clave, dando origen a una generación de ganadores y perdedores, lo que ha sido moldeado por un acceso diferenciado a la educación superior y otras formas de adquisición de habilidades, como también por vectores más amplios de poder y normas sociales. La polarización entre ganadores y perdedores ha impulsado, por su parte, una reconfiguración de la identificación de clase y un reajuste en las preferencias políticas, llevando a una reconfiguración de los partidos políticos y a nuevas formas de organización democrática y participación en muchos países.

Nuestro trabajo aumentará el conocimiento actual sobre los países avanzados, pero también se preguntará qué pueden aprender las democracias avanzadas del estudio académico sobre países en desarrollo del hemisferio sur. Cambios similares han ocurrido en economías como Brasil, Sudáfrica y Taiwán, mientras las fuerzas globales geo-políticas y tecnológicas que están tras al aumento de las desigualdades en las democracias avanzadas han sido moldeadas por dinámicas políticas e institucionales particulares; esto ha traído consecuencias para las desigualdades tanto dentro como entre países. Nuestro trabajo también examinará el rol que las nuevas desigualdades en recursos, habilidades y conexiones relacionadas a medios de rápida evolución y estructuras de información juegan en reproducir o potencialmente desafiar a las desigualdades profundamente arraigadas.

¿De qué maneras es importante la desigualdad?


El impacto social de la desigualdad: entendiendo cómo vivimos con desigualdad
Las desigualdades económicas y su producción también deben ser entendidas en términos de la experiencia de tanto ganadores como perdedores; cómo las desigualdades materiales afectan las desigualdades de estatus social, y viceversa. Las experiencias de las personas con la desigualdad – ya sean socioeconómicas, de género, de etnia u otras formas de desigualdad – tienen implicancias para sus experiencias, incentivos, motivaciones y sentido de identidad. Y estas implicancias tienen grandes repercusiones sobre la vida social, política y económica. Nuestra agenda de investigación abarcará estudios etnográficos y de otros tipos para comprender el impacto cambiante de las desigualdades en las experiencias de vida de las personas en distintas partes del mundo. Proyectos actuales incluyen el impacto de las desigualdades en tiempo en India y el impacto de desigualdades sociales, étnicas y espaciales en los niveles de violencia y fragmentación/desorganización social tanto en Estamos Unidos como en América del Sur.

¿Qué se puede hacer respecto a las desigualdades?

Por último, nos preguntamos si la desigualdad es inevitable, y qué podría mitigarla o reducirla. Planteamos esta pregunta estando conscientes de que los efectos de riqueza y herencia enfatizados por Thomas Piketty generarán niveles crecientes de desigualdad, ya que las personas con más riqueza irán acumulando desproporcionadamente más riqueza en el futuro. También estamos conscientes de que el capital social y cultural pueden reforzar la transmisión intergeneracional de las desigualdades económicas, posiblemente debido a las nuevas formas de distinción económica y social basadas en la recopilación de datos automatizada y el procesamiento de datos. Las tecnologías de información con costos marginales iguales a cero y enormes retornos de escala, junto con la robotización, posiblemente impulsen tendencias en el futuro, con potenciales implicancias en el retorno a diferentes tipos de habilidades, y en la generación de grandes diferencias geográficas entre economías en distintas partes del mundo. Vemos que existen procesos de reforzamiento geográficos que también contribuyen a la reproducción de la desigualdad.
Nuestra investigación en esta área tendrá un enfoque fuertemente comparativo e internacional, examinando por qué ciertos sistemas parecen producir mayores niveles de desigualdad; preguntando por qué altos niveles de desigualdad parecen ser fácilmente tolerados en muchas áreas; y analizando las implicancias de estos conocimientos para las posibilidades de contrarrestar la desigualdad en contextos en particular, a través de la construcción de coaliciones de varios tipos y del desarrollo de instrumentos de política como tributación, regulación de salarios e instanciación de derechos.
Creemos que es fundamental que desarrollemos investigación académica de la mejor calidad, pero que también nos relacionemos con hacedores de políticas y participemos del debate público. El III es un Instituto orientado hacia afuera, que busca influenciar el pensamiento y el debate y está dispuesto a trabajar con organizaciones y académicos externos en cada oportunidad que se presente.
Por último, también estamos profundamente comprometidos con la enseñanza como parte de nuestra misión. Estamos encantados de que ya se nos haya adjudicado un millón de libras por parte del Leverhulme destinadas a 15 becas de PhD para los próximos años. También tenemos un programa de magíster sobre Desigualdades y Ciencias Sociales que ya admitió a su segunda cohorte de estudiantes el 2016.
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